sábado, 31 de octubre de 2009

Hoy Fiesta de Halloween!

martes, 27 de octubre de 2009

Celebración de Halloween

jueves, 22 de octubre de 2009

Aprendan a conocer nuestro erotismo

Por favor mujeres,espero sus comentarios sobre estos temas. Gracias

Aprendamos a conocerlas

Hombres, espero sus aportes sobre el tema, no olviden que casi siempre nos las damos de "expertos" en el tema. Gracias

La erótologa Ana Cerón explica cómo aprender a sentir y explotar nuestros sentidos


Desde hoy empiezo a compartirles el tema del sexo y erotismo, tratado con naturalidad por sexólogos, con el fin de aportar a la desmitificación del tema.
Agradezco sus comentarios y aportes sobre el tema.

miércoles, 21 de octubre de 2009

El Lenguaje del Amor


Irresponsablemente caemos con frecuencia en ciertas actitudes que sólo nos complican y dificultan la comunicación.
Si realmente queremos aprender a hablar con el lenguaje del Amor, será mejor que comencemos a pensar muy seriamente en renunciar a varias cosas.
No reacciones intempestivamente
Tal vez el verdadero motivo de la reacción que experimentas sea originado por situaciones antiguas que ya han quedado en el pasado, pero que al recordarlas, consciente o inconscientemente, anulas a la otra persona.
Hay modas que a veces no son buenas, la de reaccionar intempestivamente es una de ellas.
Evita a toda costa el uso de expresiones ofensivas
Mejor no las uses, ni con los demás, ni contigo mismo, en ningún momento.
Con esas frases “devastadoras” que tan hábilmente usas, y que sabes que llegan a la herida de la otra persona, a quien en realidad dañas, es a ti mismo.
No interrumpas la comunicación
Abandonar abruptamente una conversación, es una manera de manifestar violencia en contra de la otra persona. Con los monólogos sucede lo mismo.
En el fondo, sólo se quiere tener “la última palabra”, anulando la perspectiva y argumentos de la otra persona, por lo que se toma la ruta fácil de suspender la conversación evitando encarar lo que atenta contra nuestro poder, menospreciando al otro con nuestra huida. Con esa actitud, sólo logramos quedarnos solos.
No vale la pena sermonear
Sermonear sólo es una forma de persecución que agrede al otro, obligándolo a que te escuche, manipulando la conversación y haciendo que se comporte como tú deseas.
Es inútil regodearse en el pasado
Retomar rencillas o heridas del pasado para discutir sobre el incidente actual, no permite que sanen las lesiones de ninguna relación, el mejor instrumento para mantener una comunicación pulcra, es el perdón.
Despídete de la ironía y el sarcasmo
El uso de frases irónico-sarcásticas no sólo reviste de agresividad lo que se quiere decir, sino que hace que la comunicación se transforme en violenta.
¿Necesitas tener siempre la razón?
Luchar por “tener la razón” es luchar por tener el poder en la conversación, lo cual te aleja de los demás, pues “ganar la pelea” por medio de la razón no te hará feliz.
Evita las justificaciones
“Explicación no pedida, acusación manifiesta”, dice el viejo refrán.
Hacer aclaraciones que no se han solicitado, demuestra que te estás sintiendo atacado, por lo que te defiendes “a priori” en una reacción que es producto del miedo y la rabia.
Abstente de censurar los sentimientos ajenos
Si respetas los sentimientos de los demás, compartiendo los propios y explorando lo que yace en el fondo, podrás conocer un poco mejor a la otra persona, entenderla y brindarle tu apoyo.
¡Nadie es infalible, ni tú!
No es necesario levantar la voz
El amor nunca grita, por el contrario, susurra.
Generalmente no nos damos cuenta, pero cada vez que hablamos a gritos, estamos agrediendo a nuestro interlocutor.
¿Para qué disfrazar mensajes?
Es mejor hablar con claridad, transparencia y verdad. Expresarse mediante “indirectas” verbales o no, no conduce a nada.
Discutir es un sano intercambio de opiniones, no un pleito verbal.
Detrás de toda discusión que se ha hecho repetitiva, generalmente se esconde un motivo totalmente distinto al que aparentemente generó la discusión, pero del cual no se expresó nada en el momento adecuado, y resulta evidente que aún quedaron cosas por decir.
Deja de acumular quejas, ofensas y resentimientos
Si algo te ha molestado de la otra persona, háblalo en su momento, o hazlo a la brevedad posible, si hacerlo en el momento fuera inapropiado, pero no acumules motivos para discutir algo haciendo que la situación se complique.
Olvídate de siempre ganar las discusiones
Cuando se gana una discusión, casi sistemáticamente pierdes mucho más de lo que puedes imaginarte.
Renuncia a inferir amenazas o sembrar culpas
Al amenazar o culpabilizar a los demás, sólo juegas con sus emociones, lo cual aprovechas en beneficio de tu ego, alimentándolo, sin darte cuenta que después, tu propio ego crecido se convertirá en tu peor enemigo.
No cedas a la tentación de asumir cosas y hacer suposiciones
Generalmente las dudas nos hacen asumir o suponer aquello que no entendemos, y muchas cosas simplemente las damos “por hecho”.
Es preferible preguntar y aclarar las cosas para así tener certeza en lo que digas o hagas.
Mantén la discreción de tus discusiones
No es necesario involucrar a terceras personas en una discusión, ni buscar que otros intercedan por ti o que se conviertan en tus defensores.
Como resultado de cualquiera de estas actitudes, la comunicación se dificulta, lo cual acaba por separarnos de los demás, y consecuentemente, del amor.
Absolutamente todas y cada una de las personas que encontramos en nuestra vida representa una valiosa oportunidad de aprender algo.
Seguramente hay alguien en tu vida con quien te resulta particularmente difícil relacionarte. Tómalo como tu maestro, porque esa persona en realidad te muestra hasta dónde llega tu amor, te muestra tu verdadero límite para amar a alguien.
Sin excepción, todas las personas, incluyéndote, dan o piden amor en cada situación de sus vidas. Cada estímulo de agresión que recibas, míralo como una imploración de amor por parte del “agresor” y responde ante dicho estímulo con amorosa comprensión.
Recuerda que cada vez que te “defiendes” con un ataque, a quien en realidad agredes es ¡a ti mismo!
Perdonar es ver la vida de otra manera, es verla desde el corazón, no desde la razón. Puedes pasarte la vida esperando que los demás cambien, y seguirás esperando, y los demás no cambiarán.
Sólo basta intentar algo muy sencillo.
Descubre lo que la otra persona siente. Identifica la causa de su emoción. Encuentra a dónde quiere en realidad llegar. Permite que el otro exprese lo que siente. No dejes añejar los problemas. Pregunta.
Como humanos, nuestra misión es volver al amor. Volver a ser mensajeros del amor.
Provocar amor a nuestro alrededor.
No te permitas contaminarte de la ausencia del amor, que es donde se instala el miedo.
El mundo entero es un eco: sólo repite lo que tú dices.
Es un espejo: refleja tu propia imagen.
Es un boomerang: te devuelve lo que le has enviado.
Tú puedes decidir lo que quieres oír, lo que quieres ver, lo que quieres recibir.
Eso si realmente lo quieres.
Tomado de: Diario El Carabobeño. Revista Paréntesis

martes, 20 de octubre de 2009

domingo, 18 de octubre de 2009

Como Vivir un Gran Amor



(Por: Horacio Valsecia)
No existen relaciones afectivas perfectas, las relaciones humanas, más la de pareja, son una herramienta muy valiosa y fuerte de evolución; siempre vamos a compartir con personas que nos dan la posibilidad de aprender algo y crecer; de nosotros dependerá elegir entre maestros “cariñosos o violentos”.

Lee y entérate como procurarte un gran amor, porque eso de “mala suerte en el amor” es una inmensa mentira, existen muchas herramientas para buscar la felicidad. Si ya tienes pareja y las cosas van mal, recuerda: ¿Tiene sentido que esa persona esté en tu vida?, ¡hay algo que debes aprender! Para empezar distingue si es amor, pues nos enseñaron a ponerle ese título a situaciones conflictivas y neuróticas causantes de dolor, frustración y resentimiento. NADIE SUFRE POR AMOR. Es absolutamente imposible sufrir por amor, se sufre por carencias y heridas emocionales de la infancia.

Muchos creen que están viviendo el amor de su vida porque se sacrifican y dejan de lado sus vidas. El amor es vitamina F=Felicidad; es estimulo, estar bien, entusiastas, progresar, ser creativos, vivir en paz. Decir que se sufre por amor es una contradicción total, no se sufre por ser feliz. Si estas en una relación y no te dan el amor que quieres, debes comenzar a buscar una solución, pero no en el otro, sino dentro de ti. Tu pareja es tu reflejo. Si tu consorte es una linda y exitosa persona te encanta saber esto, pero si es infiel y fría, no te gusta la idea. Pues es cierto, tu pareja refleja un estado interno tuyo que no manejas a escala consciente. Le echamos la culpa al otro y queremos que cambie, nos aliviamos pensando que tiene mas defectos que nosotros y tapamos el verdadero problema: un nivel bajo de autoestima, y no te das el amor que requieres tu mismo.

Lo positivo es saber que el poder y la solución están un tus manos: para tener pareja y ser feliz tienes que trabajar contigo mismo, ¡que suerte no hay que esforzarse para que el otro cambie! - EL REFLEJO NO ES LITERAL… No queremos decir que tu haces lo mismo que tu pareja, sino que su inadecuado comportamiento de infidelidad, maltrato, indiferencia, etc. Reflejan algo que tu cuerpo emocional cree; inconscientemente pensamos que merecemos lo inaceptable, desviamos la atención en lo malo que es el otro y mantenemos la neurosis. Caemos en estas situaciones repitiendo con sus particularidades los modelos de papá y mamá.

Asistentes conversatorio Sanación Pránica

jueves, 15 de octubre de 2009

- ¿CÓMO ATRAER UN BUEN AMOR?...


(Por: Horacio Valsecia)
Actúa, haz el plan, ponle fecha, si no se cumple, no te desanimes, se perseverante. Prepárate con tiempo y disponte a darle la bienvenida, recuerda que una relación comienza mucho antes de encontrarse con esa persona, pues comienza contigo. Decide cuanto quieres pagar, pide una persona que traiga lecciones a tu vida, pero de un modo que puedas digerirlas fácilmente, sin traumas, ni dolor; pide un maestro cariñoso. Invierte tiempo y esfuerzo en deslastrarte de tu dolor emocional del pasado y fórmate una nueva conciencia, lee libros busca consejos de profesionales, busca ayuda de personas con experiencia, pero ante todo has el trabajo interior contigo mismo, reconcíliate con tu pasado y tu presente.

Toma modelos externos que alimenten lo que has elegido. Remueve de tu casa todos los objetos de relaciones anteriores, sobre todo si fueron malas; regala, vende, quema, dona, bota, sácalos de tu vida. Si te cuesta hazlo poco a poco, pero hazlo. Las fotos, las joyas, la ropa, los muebles te recuerdan inconscientemente el pasado. Todos estos objetos están cargados de “heridas del pasado”.
Si la relación fue buena y terminó adultamente, puedes conservarlos. La persona que estás esperando ya existe, en lugar de gastar energías sintiéndote solo y triste, lo cual aleja al otro, háblale, dile: “Te doy la bienvenida, estoy preparándome, tengo muchas cosas bellas que ofrecerte”. Este mensaje hará eco en el universo y le llegará de algún modo a esa persona que será para ti. Si te agarra la angustia, cierra los ojos e imagina lo bonito que será estar juntos con tu nueva pareja sin ponerle rostro. Es difícil creer y permanecer en la incertidumbre, pero quien tiene fe recibe; sólo los débiles terminan una relación y pasan de una a otra buscando paracaídas que les alivien el dolor del golpe.

Si tienes dudas busca como eliminarlas, solo tenemos éxito en aquello de lo que estamos convencidos. Pide ayuda a: psicólogo, psiquiatra, consejero, etc. Y también en el ámbito espiritual. Renuncia a sufrir, decrétalo, grítalo, escríbelo, comprométete contigo mismo a respetarte y darte amor. Primero renuncia a lo que no quieres, luego elige y afirma lo que deseas para ti. Ámate a ti mismo, no vivas la fantasía de creer que si llega alguien que te ame todo se resolverá. Si tú generas amor, atraerás amor; el gran secreto de oro para vivir una gran relación, es amarse a uno mismo, no te sacrifiques por nadie, pues te desequilibrarás, siempre tú en primer plano. Pide a Dios que te ayude a encontrar el plan que Él tiene para tu vida, pues no estamos llamados a vivir desdichados, sino a vivir en amor y desde el amor.

Por último, olvida y perdona, lo que te tocó vivir tenía un sentido, el tiempo hará que logres comprender y entender.

jueves, 8 de octubre de 2009

La Aprobación y la Libertad

lunes, 5 de octubre de 2009